Nunca pensé
que el dolor
pudiese llenar
cada rincón de tu corazón,
ese que prometí cuidar,
mimar,
y tratar como la flor
más delicada del jardín de tu casa.
No te invité a un viaje
con el billete de "ida y vuelta"
ya sacado,
sólo que era en asientos separados...
Me confundí en tiempos verbales
con futuros imperfectos
y llené tu presente de malos momentos.
Sólo me queda esperar
y desear verte levantar el vuelo
y saludarte desde mi ventana
con la sonrisa vistiendo mi cara.
08 octubre 2009
07 octubre 2009
24 septiembre 2009
tiempo...tiempo...tiempo...
17 septiembre 2009
14 septiembre 2009
Lágrimas embotelladas
con fecha de caducidad
y te quieros amontonados bajo la alfombra,
eco en mi garganta cuando no puedo más
y mil besos por robarte
cuando no cabe la posibilidad de que vuelvas...
10 septiembre 2009
Prohibiciones
No se permite recordar ,
no se permite estar triste ,
no se permite rendirse a la derrota ,
no se permite dejarse y perderse de nuevo ,
no se permite tirarse en el sofá durante horas ,
no se permite rodearse de gente y hacer oídos sordos a todo y todos ,
no se permite oler tu perfume en cualquier estantería del centro comercial ,
no se permite compararte con todas y cada una de las personas que pasan a mi lado.
no se permite estar triste ,
no se permite rendirse a la derrota ,
no se permite dejarse y perderse de nuevo ,
no se permite tirarse en el sofá durante horas ,
no se permite rodearse de gente y hacer oídos sordos a todo y todos ,
no se permite oler tu perfume en cualquier estantería del centro comercial ,
no se permite compararte con todas y cada una de las personas que pasan a mi lado.
A las puertas del otoño
...y en la esquina del salón
me resbalo hasta caer al suelo,
por fin algo que me para,
que me deja en un sitio inmóvil
sin posibilidad de caer más abajo.
Ahora sólo queda navegar por tus recuerdos
y sumirme en cada sueño
el único que me acerca a ti cada noche
y el que cada amanece me tortura
con la soledad en mi colchón.
me resbalo hasta caer al suelo,
por fin algo que me para,
que me deja en un sitio inmóvil
sin posibilidad de caer más abajo.
Ahora sólo queda navegar por tus recuerdos
y sumirme en cada sueño
el único que me acerca a ti cada noche
y el que cada amanece me tortura
con la soledad en mi colchón.
24 julio 2009
Alunizaje
Resbalando por el asiento del copiloto,
dejándome tragar por el pliegue más inverosímil,
miro por la ventanilla
y te veo en la calle,
sonriendo,
recorriendo con los brazos
a alguien que siempre ha estado ahí,
a la primera persona
que te miró a los ojos
y prometió cuidarte
y quererte siempre,
a la única que dejé
que me hiciese sombra
cuando hablabas de ella.
Sentí envidia,
envidia por tenerte cerca,
por rozarte,
por recibir tus caricias
y tu amor incondicional,
ese del que tanto presumí
cuando también lo compartía contigo.
Me ruboricé,
no era capaz de quitar la mirada
de tu espalda
una vez tu paso se aceleró
para dejar atrás a los coches.
Tú espada...
esa que recuerdo
lunar tras lunar,
la que recorrí mil veces
pareciéndome pocas,
la que desnuda
me invitaba a abrazarla
con mi cuerpo,
la que desprendía
el olor más suave que conozco...
El semáforo se puso en verde
y te perdí de vista,
sólo hasta la próxima vez
que el azar juegue una mala pasada
a mi destino,
a mi deseo
a mis "NO" ganas de verte
a la cuerda locura
que me consume
y me vuelve más irracional
cuando te veo.
dejándome tragar por el pliegue más inverosímil,
miro por la ventanilla
y te veo en la calle,
sonriendo,
recorriendo con los brazos
a alguien que siempre ha estado ahí,
a la primera persona
que te miró a los ojos
y prometió cuidarte
y quererte siempre,
a la única que dejé
que me hiciese sombra
cuando hablabas de ella.
Sentí envidia,
envidia por tenerte cerca,
por rozarte,
por recibir tus caricias
y tu amor incondicional,
ese del que tanto presumí
cuando también lo compartía contigo.
Me ruboricé,
no era capaz de quitar la mirada
de tu espalda
una vez tu paso se aceleró
para dejar atrás a los coches.
Tú espada...
esa que recuerdo
lunar tras lunar,
la que recorrí mil veces
pareciéndome pocas,
la que desnuda
me invitaba a abrazarla
con mi cuerpo,
la que desprendía
el olor más suave que conozco...
El semáforo se puso en verde
y te perdí de vista,
sólo hasta la próxima vez
que el azar juegue una mala pasada
a mi destino,
a mi deseo
a mis "NO" ganas de verte
a la cuerda locura
que me consume
y me vuelve más irracional
cuando te veo.
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