20 abril 2008

Retales descosidos 2.


Ya he vuelto del limbo

y ahora

que me doy cuenta de todo,

no puedo evitar llorar,

llorar,

y llorar desconsoladamente.


Te pierdo,

otra vez,

como siempre

y el apocalipsis

se asoma a mi ventana.


Rota,

de nuevo,

totalmente descosida

y sin aguja en el costurero.


Sólo quiero

que recojas los retales

y hagas de mí

la misma persona,

esa que tanto te amo,

que tanto querías.

11 comentarios:

MARISA dijo...

pues la primen de nuevo... hay trozos tuyos por odo el suelo..mmm.. (marisa está recogiendo cachitos y poniéndolos en el sofá) (pasan unos minutos... nunca se me dieron bien los puzzles..) ya!! bueno, ya están todos los trozos, ahora sólo tienes tú que pegarlos unos con otros, va.. ánimo wapita!!

Fini dijo...

jo que triste! pero bonito, no cabe duda.. saludos

Celeste dijo...

Lo que hay: ahora, eres otra, nada puede volverte al "antes". Lo que hay, ahora, este momento, es necesario para limpiar los ojos y seguir mirando...lo que hay: ahora, tú.

Y...llorar no es malo, sólo es un estado de ánimo, estaremos cerquita, apreciendo a "esa", la que "siente"...todos somos tú, en algún momento. Luego, despues de este tiempo de lluvia, llega de nuevo la primavera. Siempre.
Mientras, te comprendemos...

Soledad Sánchez M. dijo...

La rotura del alma que provoca el adíos, y el deseo de que las cosas vuelvan a ser como antes, y que uno mismo vuelva a ser el de antes... pero es imposible: somos lo que somos y como somos gracias a todas las veces que hemos caído y vuelto a levantar.

Un poema muy original, y muy hermoso, Libertad; siempre es un gusto leerte.

Un beso.

Soledad.

Vicky dijo...

Que triste te siento... muy melancólicas letras, pero aun asi muy hermosas...
Un abrazo feliz

Trini dijo...

Me temo que eso es algo que habrá de hacer sola; aunque sea a hilvanes o a falsas puntadas...
Luego, con el tiempo, verá el resultado y se sentirás orgullosa de la labor, no por lo bien cosida, sino porque tuvo la garra de realizarlo ella misma.

Muy bello poema. Me gustó

Un abrazo

alkerme dijo...

Me ha gustado, pero ojito, eh!
siempre una debe estar atenta a quien le encomienda los retales para que nos rehaga...
Salud

RIPP dijo...

¡¡50 ways to leave your lover!!

nickjoel dijo...

no te pido lo mismo.... ya hace rato que aprendi a valerme por mi mismo, y a saber como coser mis propias heridas a pesar del dolor que causan en mi cuerpo...

el texto esta hermoso Kresala
un beso querida

More Baker dijo...

amiga querida... cómo lamento lo que te pasa.
Ni sé que decirte, porque no hay nada que te ayude.
Sólo el tiempo.
Mi afecto y mi apoyo.
Besos.

Marisilla dijo...

Los retales descosidos es mejor cosérselos una misma, nena. Si se rasgaron en manos de quien te hizo llorar quizás debas buscar y recoger tú esas piezas de tu corazón y recomponerlas por ti misma.

Constrúyete y hazte fuerte, que no fría.

Levántate y hazte valiente, que no dura.

Abrígate y ponte cómoda, que no dejada.

Condúcete y toma las riendas de tu destino, que no sean otros quienes se adueñen de ellas.

No sé, por experiencia propia me he dado cuenta de que el sufrimiento puede evitarse, aunque cueste conseguirlo y haya recaídas. Lo que sí es verdad es que el ser humano parece ser masoca por naturaleza. Y volvemos a caer en la misma piedra varias veces. En ese caso, ponte el casco, agárrate bien al optimismo y que tengas mucha suerte en tu camino, corasonsito!!!

MARISA.